Escuela de padres

Los familiares de los deportistas son un pilar sobre el que debe sustentarse el Club, de modo que debe fomentarse la continua comunicación entre padres y Club, ya que unos y otros tienen una gran responsabilidad en la positiva evolución y desarrollo de los deportistas, como jugadores y como personas.

Los familiares  deben ser los primeros que les animen en la práctica deportiva, conscientes de la importancia que ésta tiene sobre sus hijos, a nivel educativo y emocional, Por ello se han desarrollado una serie de pautas para los  padres,madres y familiares, con el fin de que lleven a cabo una labor complementaria de la educación en valores que constituye la filosofía de la Club.

  1. No deben limitar la actividad deportiva por castigo.
  2. No deben interferir en las elecciones técnicas y las decisiones de los entrenadores.
  3. Deben respetar a los árbitros y equipos rivales.
  4. No deben discutir abiertamente delante de todos.
  5. Deben ir a ver frecuentemente a sus hijos cuando juegan.
  6. Deben vivir el partido de fútbol de manera tranquila y sin exaltaciones, haciéndolo un momento importante, interesante y placentero, recordando siempre que se trata, en todo caso, de un juego.
  7. Deben alentar a sus hijos a esforzarse siempre más, haciéndoles entender que el esfuerzo en el campo y en el Club serán una fuente futura de satisfacción.
  8. Deben estimular el crecimiento de sus hijos a través del desarrollo de su independencia, evitando estar siempre omnipresentes en todo, a toda costa y en todas las situaciones.
  9. Deben entender que el Fútbol es una forma  de socialización y diversión.
  10. Deben entender también que la desilusión de una derrota se convierte en un medio para crecer, por que el “no ganar” estimula a mejorar a través del entrenamiento y esta actitud se refleja de manera positiva en su rendimiento en la actividad escolar y mas adelante en la laboral.
  • La competencia hace parte de la naturaleza humana y los niños compiten por naturaleza, porque sin este estímulo no evolucionan como adultos; pero el modo en el que los adultos interpretan a su espalda la competencia, esta muy lejos de su mente. Los niños juegan un partido a la vez y vaya como vaya, lo terminan para comenzar otro, sin jamás perder la medida de sus propios límites.

            “Es importante que los entrenadores y los padres enseñen a los niños a ganar y perder sin excesiva exaltación o drama”